Florida avanza peligrosamente hacia convertirse en el próximo epicentro del Covid-19 en EEUU

En al menos una docena de estados se han registrado en días recientes cifras récord de nuevos casos de Covid-19 y, en el caso de Florida, la situación es tan candente y riesgosa que se habla que esa región podría convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia en Estados Unidos.

Pero a diferencia de crisis de meses anteriores, cuando ciudades y estados enteros suspendieron actividades a gran escala, se estableció el confinamiento en casa salvo para trabajadores de algunas actividades esenciales, en Florida y otros estados se ha desde hace algunas semanas reabierto la economía y reanudado de modo amplio las operaciones de oficinas, negocios, tiendas, restaurantes y bares.

En muchas situaciones ni siquiera se respeta de modo extensivo el distanciamiento social y el uso de mascarillas y varias autoridades, entre ellas el presidente Donald Trump y el gobernador Ron DeSantis, han minimizado el riesgo. DeSantis ha dicho que no volverá a darse un cierre del estado y Trump incluso dijo en una entrevista televisiva que el Covid-19 se está disipando.

En realidad, en Florida este jueves se registraron, de acuerdo a CNN, nuevos 3,207 casos de Covid-19, el mayor número en un solo día en el estado desde que se declaró la pandemia. Ese incremento de casos, que en total suman casi 86,000 casos con al menos 3,354 fallecimientos, según datos de la Universidad Johns Hopkins, plantean una ominosa tendencia al alza.

De acuerdo a expertos del Hospital Infantil de la Universidad de Pennsylvania, Florida está en riesgo de colocarse en una situación “peor que nunca” y convertirse en el próximo epicentro mayor del Covid-19 en el país. En contrapartida, DeSantis ha atribuido el alza de casos a que se han aplicado más test de detección en poblaciones con muchos casos o donde antes no se habían practicado extensivamente.

Pero el número de hospitalizaciones por coronavirus en Florida también ha seguido creciendo, y tan solo en junio se habrían dado más de 2,000 nuevos ingresos en hospitales de Florida a causa del Covid-19, de acuerdo a yCharts. Eso sugiere que en efecto, más allá del incremento de casos inherente a la aplicación de más pruebas, la pandemia de coronavirus estaría afectando actualmente a más personas que antes.

El creciente ritmo de los contagios en Florida y otros estados, en paralelo a la reapertura también creciente de actividades, el amplio desdén por el uso de mascarillas faciales y por practicar el distanciamiento social y la reunión de personas en cantidades desmesuradas para la situación estarían creando las condiciones para una ruda y nueva crisis de salud pública vinculada al coronavirus.

Eso se añade a que el sistema hospitalario de Florida estaría bajo severa presión, con más de tres cuartos de las camas de cuidados intensivos para adultos ocupadas y una proporción similar de ocupación para las camas generales, de acuerdo a CNN. Si los casos de Covid-19 y las hospitalizaciones siguen creciendo, la posibilidad de que los hospitales en Florida lleguen a saturarse es ciertamente inquietante, a la luz de los citados datos.

El balance entre la protección de la salud individual y pública y la reactivación económica es delicado y complejo, y en varios estados, Arizona, Florida y Texas entre ellos, al parecer las autoridades y gran parte de la población han asumido, por convicción, conveniencia, negligencia o ignorancia, que el riesgo de brotes de contagio de coronavirus resulta tolerable en aras de revitalizar la economía y recobrar negocios y empleos. Un componente político-ideológico también está presente en ello.