Tapa | Radio Provincia | Canal 108 TV | Contacto| Viernes 26 de Mayo 2017
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El presidente catalán superó la moción de confianza y seguirá con la secesión


Carles Puigdemont recibió 72 votos a favor, los de su coalición Junts Pel Sí y los anticapitalistas de la CUP, y 63 en contra del resto de partidos, tras prometer un referéndum de secesión unilateral en septiembre del próximo año se llegue o no a un acuerdo con el gobierno español.

El presidente regional de Cataluña, Carles Puigdemont, superó una moción de confianza en el parlamento regional gracias al apoyo de sus socios anticapitalistas de la CUP, tras prometer la celebración de un referéndum de secesión en septiembre del próximo año se llegue o no a un acuerdo con el gobierno español.

Como estaba previsto, porque así lo anticipó la Candidatura de Unidad Popular (CUP), el líder independentista pasó la prueba a la que él mismo decidió someterse cuando el plan de secesión que pretende implementar quedó en riesgo por el rechazo de los anticapitalistas a los presupuestos de su gobierno.

Puigdemont recibió 72 votos favorables, los de su coalición Junts pel Sí (Juntos por el Sí) y la CUP, mientras el resto de parlamentarios, 63, votaron en contra, según anunció la presidenta de la Cámara regional, Carme Forcadell.

"Esta cuestión de confianza no les da carta blanca con los presupuestos", le advirtió la diputada de la CUP Anna Gabriel, al intervenir en el debate previo a la votación, a pesar de que su partido daría apoyo a Puigdemont.

"Habrá muchos obstáculos fuera, pero les pido que no haya dentro, porque si no el referéndum es inviable", le respondió el presidente catalán, recordando que el desafío secesionista depende exclusivamente de la alianza entre Junts pel Sí (Juntos por el Sí) y la CUP.

Para dejar claras sus intenciones, en el inicio del debate, Puigdemont anunció ayer que negociaría un referéndum pactado con el Estado español hasta el final del plazo que se dieron los independentistas de 18 meses para romper con España, pero que si no era posible un acuerdo igualmente llamaría a los catalanes a votar.

"O referéndum o referéndum", dijo el líder independentista, quien también advirtió a sus socios que si no respaldaban sus presupuestos se vería obligado a convocar elecciones.

"La independencia es un reto complicado, pero eso hoy necesitamos saber si tenemos la estabilidad. Es lo que he venido a pedir aquí" subrayó hoy Puigdemont al cerrar el debate.

Por ahora el riesgo no existe, ya que la CUP dio su "sí crítico" a Puigdemont, según los argumentos planteados por la diputada Grabriel, quien reiteró que la confianza es una cuestión de "ida y vuelta" y que el gobierno catalán tiene que utilizar los recursos que tiene hoy para mejorar la vida de la gente.

Lo único que une a los anticapitalistas con el partido liberal -la antigua CiU, ahora llamada Partido Demócrata Catalán (PDC) -al que pertenece Puigdemont y que forjó la candidatura vencedora de las elecciones celebradas hace un año, es el objetivo de convertir a Cataluña en un Estado independiente de España.

El ex presidente catalán, Artur Mas, diseñó con ese propósito una "hoja de ruta" que Puigdemont se comprometió a implementar cuando asumió en enero de este año, al aceptar la CUP su candidatura luego de duras negociaciones que forzaron la salida de su predecesor, al que había vetado por sus vínculos con la corrupción y por ser el responsable del ajuste económico de los últimos años.

El plan incluye la aprobación de las llamadas "leyes de desconexión", que permitirían a Cataluña transitar hacia un Estado independiente "pasando de una legalidad a otra", la elaboración de una Constitución y, lo central, la celebración de un referéndum para validar todo ante los ciudadanos catalanes.

Esta cuestión crucial es lo que en los últimos meses dividió a la CUP del resto de los independentistas, ya que los primeros reclamaban que el gobierno de Puigdemont asumiera la celebración de un referéndum unilateral.

En los últimos meses también se incrementaron las voces en el bloque independentista que reclamaban que el gobierno catalán se implicara hasta el final en lograr un referéndum pactado con el gobierno español, al estilo escocés, ya que sería la garantía de reconocimiento internacional.

"Mi propuesta no va dirigida al señor Mariano Rajoy (el presidente del gobierno español en funciones), que está bunkerizado, sino al sistema político 
español porque hay una opción real de que se permita votar a los
 catalanes", afirmó hoy Puigdemont.
La vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, cerró la puerta de inmediato a un referéndum pactado porque es "inconstitucional" y advirtió a Puigdemont que estaba cometiendo "un error tremendo" al querer dividir a los catalanes, igual que su predecesor, Artur Mas.
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