Nueva ley en Florida garantiza la dignidad de las reclusas embarazadas

Una ley recién promulgada en Florida obliga a trasladar sin demora a una instalación médica a las reclusas embarazadas cuando estén de parto, para que no se repita el caso de Tammy Jackson, quien dio a luz a su hija en una celda de aislamiento sin ayuda alguna y hoy da nombre a la nueva legislación.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó este martes esta segunda ley para la dignidad de las mujeres encarceladas, una iniciativa de dos legisladores demócratas del Congreso de Florida, Amy Mercado y Shevrin Jones, que fue luego patrocinada en el Senado por Jason Pizzo, también demócrata.

La primera de estas leyes, aprobada en 2019, obliga a proveer gratuitamente a las reclusas de las cárceles de Florida artículos sanitarios para la menstruación mientras estén en prisión.

«Una mujer debería ser tratada con respeto y dignidad con independencia de cuál sea su estatus en la vida», afirmó este miércoles Jones en un mensaje de Facebook en el que se muestra orgulloso de lo conseguido junto a Mercado y Pizzo.

La ley HB1259, conocida como la Ley Tammy Jackson, establece que una reclusa embarazada no debe ser puesta en aislamiento salvo en casos excepcionales y por razones que deben ser explicadas en un informe por el funcionario responsable de la decisión.

En caso de ser aislada, obliga a los guardianes a observar cómo se encuentra al menos cada hora y a que un profesional de la salud la visite cada 24 horas.

«Si la reclusa ha salido de cuentas, debe ser llevada a la enfermería hasta que las labores de parto comiencen o hasta que el médico a cargo decida dónde debe ser alojada», dice un comunicado facilitado por la oficina de Jones.

La ley concede además nuevos derechos a las presas embarazadas estén o no en aislamiento.

En abril de 2019, Jackson, que padece una esquizofrenia bipolar, empezó a sentir las contracciones previas al parto estando recluida en una celda de aislamiento en una prisión del condado de Broward (sureste de Florida) a la que había llegado pocos días antes.

Según su relato, pese a haberlo comunicado a los guardianes, no recibió ayuda alguna y al cabo de siete horas de dolor dio a luz a su hija Miranda en la celda.

El informe oficial sobre su caso concluyó que no hubo negligencia ni maltrato hacia Jackson ni tampoco fallaron en proveerle el cuidado apropiado.